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With You (Capítulo 6)

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With You (Capítulo 6)

Mensaje por Runalan el Miér Nov 14, 2018 4:38 pm

Capítulo 6
—Sigámonos viendo—


Conforme el tiempo pasó, las grabaciones del Samurái de Jade fueron acabándose. Escena tras escena, las escenas que actualmente estaban a flote eran las de pelea, las cuales eran instruidas por Seiyua Hanatsuna.
Él era alguien que cuidaba los detalles de las peleas, las posiciones e incluso lo que era capaz de cortar una espada con un buen tajo o lo que no. Todo eso contribuyó mucho en la película, pues casi sin efectos especiales, las peleas que se citaban en la cinta eran sumamente realistas. Incluso viéndolos en persona, podrías jurar que era una batalla real. Seiyua había hecho bien su trabajo por ese momento, y el mismo acababa de terminar, pues la última escena de peleas había llegado a su fin.
Él hablaba con el director acerca de eso. De entre todos los actores, el más interesado en el asunto fue Perry, aunque Enmei también demostraba cierto interés por la estadía de Seiyua, en realidad aprovechaba esto para preguntarle por Tsuika o, en caso de que el albino viniera, hablaban de cosas triviales, incluso habían llegado a intercambiar números. Claro, este hecho molestó a Seiyua, pero no podía soportar ver la carita triste de su hermano.
Perry entonces, se acercó un poco para escuchar la conversación entre Seiyua y el director. Con un semblante tan calmado como solía ser habitualmente, el director parecía nervioso.

—¿Realmente no te interesa poner tu nombre en los créditos? —preguntó el director. Parecía más asombrado que nervioso—. Esta podría ser una gran oportunidad para darle fama a tu dojo. ¡Deberías pensártelo bien!

—Ya me lo pensé lo suficiente —afirmó Seiyua—. Con el nombre de mi Dojo en los créditos, atraerán a más curiosos o aficionados por la película que a personas que de verdad quieren aprender Kendo.

—Bien, entonces, ¿qué hay de tú nombre? —insistió el director—. Podrás alcanzar más fama y—

—Tampoco me interesa —interrumpió Seiyua. Con sus ojos inexpresivos, miró al director mientras se cruzaba de brazos—. Únicamente me interesa la paga,

El director suspiró en resignación. Realmente le daba igual si alguien quería o no aparecer en los créditos de la película, pero ahora por alguna razón fue distinta. Seiyua, alguien que no buscaba fama en lo absoluto, la merecía. Su arte con la espada pudo ser plasmada exitosamente en la película, y eso merecía reconocimiento, reconocimiento al que él se negaba. Pero estaba bien, al menos, podían dar créditos especiales por fuera de la película. Los Hanatsuna de verdad merecían ser recompensados por esto.
Después de que el director se rascara la nuca vagamente, temiendo por dejar ir a su estrella de las peleas, habló:

—Está bien, la paga acordada se te dará pronto, estate atento a tu cuenta bancaria —dijo, a lo que Seiyua afirmó con un leve movimiento de cabeza—. Fue un placer trabajar con usted, Seiyua-san.

El director le extendió la mano, para estrecharla y finalizar su lazo laboral con el joven espadachín. Seiyua la miró por unos momentos, suspiró internamente y la tomó. Estrecharon por última vez la mano. Cuando el director lo soltó, le dio unas palabras de despedida y se marchó. Seiyua estuvo a punto de hacer lo mismo, hasta que vio a Perry, que, desde una distancia no muy lejana, mantenía observando aquella breve conversación entre jefe-trabajador.
Ninguno de los dos, por unos breves instantes, dijo nada. Seiyua sintió la necesidad de decir algo, pues se sentía no solo incomodo, sino, raro. Por ello, es que, para sorpresa de Perry que esperaba ser el primero en decir algo para despedirse de Seiyua, comentó:

—Supongo que esta será la última vez que nos veremos —afirmó, cerró los ojos aún con los brazos cruzados. ¿Por qué le molestaba decir eso? No se lo explicó—. Fue un gusto trabajar con todos ustedes, y espero haber sido de ayuda en su película.

—Sí… estoy seguro que lo fuiste —Perry dijo con una débil sonrisa—. Pero ey, no es para que sea la última vez que nos veamos…

Seiyua pareció sorprenderse un poco y le miró.

—Aunque todos dicen que eres serio e inexpresivo… la verdad es que creo que eres interesante —dijo, aumentando el tamaño de su sonrisa. Comenzaba a tomar confianza en sus palabras y creyendo en su decisión actual—. ¡Por eso, no tiene por qué ser la última vez que nos veamos!

Seiyua, en su semblante serio, le miraba intrigado. Perry no flaqueó su sonrisa en ningún momento, hasta que el pelinegro espadachín suspiró:

—¿Sólo porque te parezco interesante? —cuestionó—. No soy algún tipo de pieza de museo.

—¡Y-Yo no quise decir que…!

Seiyua pareció reír un poco, y Perry se detuvo de su defensa, mirándole ahora, más que sorprendido.

—Era broma —le miró nuevamente, de una manera un poco divertida. Ver tanta expresión en él en un solo ratito ya era demasiado raro para Perry, pero, por alguna razón, le gustó, así que le sonrió de vuelta—. Si de verdad quieres seguir hablando conmigo, no me molestaré en decirte que no.

—Sí, creo que te diste cuenta que puedo llegar a ser muy insistente —Perry rió al decir eso—. Puede que pronto llegue a tu casa algún día, así que estate atento, eh.

Seiyua asintió.

—Entonces no es una despedida, ¿verdad?

—Claro que no —le contestó Perry—. Nos veremos pronto, ¡así que hasta luego!

Seiyua sonrió débilmente al ver a Perry tan feliz por el simple hecho de que no había puesto una barrera entre ellos.

—Hasta luego, Perry…

Él asintió en despedida y se marchó. Perry únicamente suspiró. ¿Por qué le interesaba tanto hablar con él? Se preguntó internamente, sin embargo, tampoco es como si quisiera prestarle tanta atención a eso. Seiyua era alguien tan serio que era antisocial, por lo tanto, no solía tener compañía. Lo poco que el grupo hablaba con Tsuika o había convivido con Seiyua había sido suficiente para percatarse de eso.

—¡Peeerry!

Sintió un gran peso en su espalda al escuchar gritar su nombre. Perry no se asustó, pero si se sobresaltó a ver a la persona que llegó por detrás: Kanon. Con una gran sonrisa en su rostro, ella parecía decir muchísimas cosas. Se notaba, y Perry se preparó para una lluvia de preguntas.

—¿Qué estabas hablando con Seiyua~? —preguntó la muchacha, con curiosidad y con un tono juguetón en su voz.

—Nada en especial.

—¿Seguro~? —preguntó con insistencia, melódicamente.

—Seguro.

—¿Entonces por qué vi a Seiyua sonriendo de esa manera~? —preguntó nuevamente, a lo que su hermano simplemente suspiró.

—Solamente quedamos en seguir hablando. Nada del otro mundo.

—Oh, ¿algo así como Enmei y Tsuika? —preguntó nuevamente, separándose de Perry para verlo mejor—. Ellos dos hablan seguido por mensajes de teléfono. A veces incluso Enmei ignora a Ubume o a Shinyusha… incluso me ignora a mi o a los demás…

—¿Por estar hablando con el hermanito de Seiyua…?

—Exactamente.

—Se parece a ti cuando tienes novio, de hecho —comentó Perry riéndose débilmente. Kanon inmediatamente hizo un puchero.

—¡Que no es verdad! —exclamó en defensa—. Además, ellos no son novios, simplemente se llevan bien.

—¿Y acaso crees que Seiyua y yo sí?

—Hacen tierna pareja~.

Perry no dijo nada y le miró con sorpresa. ¡De verdad pensaba en eso! Él negó, sacudiendo su cabeza de un lado a otro, Kanon hizo nuevamente un puchero.

—¿Por qué no? ¡Se ve tan genial! —exclamó ella—. Sólo míralo, un espadachín que parece de la época antigua. Aunque, saliendo con un idol y actor… sería raro.

—No puedes hablar de mi vida amorosa, así como así —regañó Perry—. Sólo es un amigo.

—Ajá… claro… —ella hizo una débil pausa—. Hoy saldré con Jafar, por cierto.

—¿Ah? ¿Con permiso de quién?

—Mía, por supuesto.

Perry resopló al momento de poner una mano en su frente, como si evitara que viniera un dolor de cabeza. Aunque le molestara que su hermana estuviera detrás de los chicos, no era capaz de negarle una salida con Jafar, ambos se llevaban muy bien y, además, era un viejo conocido, independientemente de la diferencia de edad que tuviera con Kanon, él la respetaba y tenía un genuino interés en ella. Interés que Kanon no era capaz de detectar.
Por ello, fue incapaz de darle una negación.
La tarde fue pasando y las sesiones de grabación terminaron pronto. La película ya casi estaba terminada, solo unas cuantas escenas más y comenzarían con la post-producción, para finalmente comenzar a estrenarla. ¡Es lo bueno de que los meses pasen con rapidez!
Y en estos meses, Enmei había comenzado a hablar con Tsuika de una manera que no había hablado con nadie más. Generalmente, todos buscaban a Enmei para conversar, y éste les rechazaba indirectamente. Pero esta vez, Enmei había sido quien había mostrado interés en Tsuika.
Poco después de lo sucedido en el templo con Mae y la muñeca, Enmei y Tsuika intercambiaron números y perfiles sociales, pero a Enmei le costó mucho poderle mandar un mensaje a Tsuika. Duró días así. Lo recuerda perfectamente:

Esa noche se habían quedado hasta tarde en el set de grabación. Algunas escenas no se habían filmado como debían ser, por lo que tuvieron que repetirlas. Aún faltaba una, por lo que nadie tenía permitido irse. Solamente estaban tomando un breve descanso.
Enmei estaba en la silla del set que le pertenecía a él. Mirando su celular fijamente, el contacto decía claramente: “Tsuikasuigetsu”, en Facebook. Estaba a nada, a nada de mandarle un mensaje, sin embargo, no se sentía capaz. ¿Y si lo molestaba? ¿Y si únicamente intercambiaron números para quedar bien?
Alguien pasó por enfrente de él y le quitó el celular. Enmei intentó agarrarlo, sin éxito, así que solo miró a sus agresoras: Ubume y Kanon. Quien le había quitado el celular fue la primera.

—¿Qué tanto estás haciendo? —preguntó Ubume—. Mirar el celular fijamente no hará que cobre vida, ¿sabes?

—No es nada de eso.

—¿Hm? ¿Estás mirando el perfil de alguien? —preguntó Kanon al ver el teléfono encendido.

Ubume sintió curiosidad, y miró el teléfono también. Era el perfil de Tsuika, las dos lo reconocieron. Moviéndose por la misma curiosidad, ambas comenzaron a husmear en el perfil. No había fotos de él en solitario, pero sí que había fotos de él con su familia, muy pocas. La mayoría eran de naturaleza y animales que él mismo parecía fotografiar, pues eran de la misma ciudad donde vivían.
Algunas fotos eran viejas, y se veía que no tenía media cara cubierta por su flequillo. Sin este pequeño detalle de su peinado, acentuaba demasiado su belleza.

—¿Eh? ¿Estás interesado en él? —preguntó Kanon con una mirada pícara.

—Ni que fuera tú y Jafar —contestó Enmei apartando la mirada.

—¡Yo no tengo nada con Jafar!

—Todavía.

—¡Que no! —Kanon rezongó ante las provocaciones de Enmei, luego miró el teléfono—. Miras su perfil, pero no hablas con él, ¿por qué?

—Yo… no veo la necesidad de hablar con él.

Claramente era una mentira.

—Vamos, si te dio su perfil fue por algo —dijo Ubume, devolviéndole el teléfono a Enmei—. Mándale al menos un “hola” o algún emoji. ¡Cualquier cosa es buena para empezar!

—Pero…

—¡Deja de ser tan cobarde! —reclamó Kanon bruscamente—. ¡Y háblale!

En aquella ocasión, básicamente fue obligado a hablar con Tsuika. Sin embargo, Enmei le agradece a esas dos, sinceramente. De no haberle presionado para mandarle un mensaje a Tsuika, posiblemente, no estaría igual que ahora, hablando diariamente con él e incluso viéndolo cuando tiene tiempo. Kanon afirma que, seguramente, Tsuika de todas maneras habría mandado el mensaje primero, pero que es mejor que él demuestra el interés. Enmei no entendía porque Kanon estaba tan entusiasmada por ello, pero le dio igual.
Ahora mismo solo se dirigió a la cafetería donde Tsuika trabajaba junto con Jafar. Ya casi era su hora de salida, así que decidió pasar por él. Ya habían quedado en ello, y Tsuika incluso lo invitó a cenar a su casa.
Subir 200 escalones era cansado, agobiante, ¡Fatídico! Pero por Tsuika valía la pena.
Llegó a la cafetería y entró. Fue rápidamente recibido por trabajadores, pero no pidió nada. Enmei solía usar cosas para no ser reconocido fácilmente, por lo que también evitaba hablar y usaba un lenguaje de señas básico, generalmente, solo para dar indicaciones de negación o afirmación. Él se sorprendió brevemente al ver a Kanon sentada en la barra tomando un chocolate caliente, mientras hablaba con Jafar. Para su desgracia, ambos le reconocieron.

—¡Ey, ven!

Kanon le saludó, intentando evitar decir su nombre. Ella era conocedora de la incomodidad de Enmei con los fans o del simple hecho de ser reconocido como un actor. Así que para evitar que siguiera llamando la atención, Enmei entre gruñidos, fue a sentarse a un lado de ella.

—¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó Enmei.

—Venía a ver a Jafar, claro —ella sonrió brevemente—. Quedamos de ir a dar una vuelta por el centro. Mañana tengo un concierto, así que quería tomarme el día de hoy libre.

—ya…

—¿Y tú?

—Vengo por Tsuika.

Kanon le dedicó una mirada pícara mientras bebía de su chocolate. Jafar sonrió. Él había sido consciente de que tan unidos se habían hecho ya, pues Tsuika no paraba de hablar de él. Después, Jafar miró a Kanon.

—Solo espera a que salga el último cliente para irnos, ¿sí?

—¡Por supuesto~!

El horario en sí en fin de semana, no cerraba tan tarde. Por lo que todavía no oscurecía del todo, así ellos dos iban a poder ir sin ningún tipo de preocupación en una andada por el centro, de compras, según Kanon, aunque Jafar la veía como una oportunidad para convivir más con ella, algo que le fascinaba.
Enmei por su lado, no pidió nada, y espero esa misma indicación, pues era la misma que debía seguir Tsuika para marcharse. Éste solo le saludó de pasada, pues estaba ocupado atendiendo a los últimos clientes.
No pasó mucho para que Tsuika terminara con ellos y fuera con sus compañeros.

—Jafar, ¿por qué no te vas? Puedo hacerme cargo, solo son ellos —dijo Tsuika.

—¿Estás seguro?

—Claro —él sonrió—. No hagas a Kanon-chan esperar tanto.

Kanon se sonrojó débilmente de la vergüenza, pero no dijo nada y siguió bebiendo chocolate calientito. Jafar dudó por unos instantes, poniendo una mano en su barbilla, pero Tsuika insistió. Con tremenda insistencia, no tuvo de otra que asentir, con un suspiro pesado en resignación.

—Bien, bien, te lo dejo a ti —contestó Jafar—. Kanon, solo voy a cambiarme. No tardo.

Kanon asintió al momento que Jafar se fue.

—Enmei, ¿no te molesta? —preguntó Tsuika luego de voltear a verlo.

Enmei negó brevemente con la cabeza, con rapidez.

—No, para nada. Te espero.

Al contestar Tsuika le sonrió. Enmei sintió las filosas miradas pícaras de Kanon, quien aún detrás de su taza, seguía molestando.
No pasó mucho para que Jafar saliera de la sala de empleados. Con una ropa habitual, solamente llevaba la mochila donde guardaba su uniforme. Él entonces se acercó a Kanon.

—Anda, ¿nos vamos? —preguntó. Kanon de inmediato saltó de su asiento, como si algo le hubiera picado. Con una tremenda emoción, asintió en varias ocasiones, en tan solo unos segundos.

—¡Andando~!

Le tomó de la mano abruptamente, sin darle tiempo de reincorporarse, salieron de la cafetería, dejando solo a los clientes últimos y a Enmei y Tsuika. Emitía tanta emoción que fue contagiada de alguna manera, tanta felicidad que ¡daba felicidad verla así! Jafar solo se dejó jalar por ella, sin ánimo de decir algo en contra, de hecho, lo disfrutaba.
No pasó mucho tiempo cuando los últimos clientes se fueron, Tsuika se fue a cambiar y de cerrar la tienda.

—Bueno, vamos a mi casa entonces —le sonrió a Enmei.

De alguna manera, Enmei sintió esa necesidad, e involuntariamente, esbozó una débil sonrisa que no había sido capaz de esbozar desde hacía tiempo. Tsuika caminó y Enmei le siguió.
Todos tenían sus planes esta noche.
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Bueno, eso es todo por hoy -w- Sin más, me despido.

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Re: With You (Capítulo 6)

Mensaje por Kanon Oda el Miér Nov 14, 2018 8:34 pm

waaaaaaaaaaaaaa...........!!! osea que pedo... Enmei sonrio para tsuika que tierno... es amor de verdad!! y esa kanon siempre mandando indirectas a todos pero ni se fija de lo de ella... waaaaaaaaaa me daba risa pero es lo que ella siempre hace, mandar miradas picaras a las parejas enamoradas como Perry y Seiyua... es decir queeeeeeeeee el inexpresivo seiyua sonriendo, riendo y bromeando con perry? es un milagro de amor !! TwT ya no se que me emocina mas la cita de Enmei y Tsuika o tal vez la de Kanon y Jafar.... o mejor me emociono por lo que le sucede a perry y seiyua!! waaaaaaaaaaaa me encanta tu fic!!! esta increible!!!

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