Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» El Odio de Amarte (Renovada) Capitulo 10
Hoy a las 1:37 pm por Runalan

» With You (Capítulo 5)
Hoy a las 2:07 am por Kanon Oda

» With You (Capítulo 4)
Vie Nov 09, 2018 5:16 pm por Kanon Oda

» El Odio de Amarte (Renovada) Capitulo 9
Vie Nov 09, 2018 11:19 am por Runalan

» With You (Capítulo 3)
Jue Nov 08, 2018 12:40 am por Kanon Oda

» With You (Capítulo 2)
Lun Nov 05, 2018 8:15 pm por Kanon Oda

» El Odio de Amarte (Renovada) Capitulo 8
Lun Nov 05, 2018 9:52 am por Runalan

» With You (Capítulo 1)
Jue Nov 01, 2018 9:50 pm por Kanon Oda

» Nueva idea para fanfic~
Miér Oct 31, 2018 5:19 pm por Runalan

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 44 el Dom Ago 30, 2015 5:44 pm.
¿Qué hora es?
Contador Visitas
contador de visitas
Contador de visitas
Banner del Foro
Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Noviembre 2018
LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Calendario Calendario


Byodo no Monogatari (Capítulo 11)

Ir abajo

Byodo no Monogatari (Capítulo 11)

Mensaje por Runalan el Jue Ago 16, 2018 7:38 pm

Capítulo 11
—Problema resuelto—

Una gran explosión fue el resultado de un proyectil de Shuten Dōji golpeando contra una barrera de energía creada por Tsuika. Aun cuando la barrera fue formidable, fueron varios proyectiles los que dieron, por lo que la barrera se agrietó y, eventualmente, se terminó por quebrar. De no ser porque Enmei detuvo los siguientes proyectiles con su magia, estos mismos hubieran dado con Tsuika.
Él sostuvo a Tsuika, quien se desequilibró por el impacto y además, la pérdida de energía, eso, mientras veía a Shuten Dōji fríamente, como si estuviera asesinándolo con la mirada.

—¿E-Enmei? —Tsuika cuestionó con debilidad en su voz, parecía ligeramente sorprendido.

—Este hombre no tiene salvación —afirmó—. Sus emociones suben y bajan rápidamente. Será difícil mantener una conversación con él.

—¡Solo necesitaría volver a…!

—Ni hablar —le interrumpió secamente, acto seguido, volteó a verlo—. Ya perdiste demasiada energía por hoy. No quiero arriesgarte a más.

—Pero tampoco quiero que peleen… Él no…

Enmei no dijo nada más y se reincorporó, soltando a Tsuika, caminó unos pasos para quedar frente a frente con Shuten Dōji, quien estaba que ardía en ira. Por un lado, Momiji estaba sorprendida por todo lo ocurrido. Sin saber que decir, solo se preguntaba porque su querido y amado Enmei estaba tan apegado a ese humano blanco.
Antes de que Enmei o Shuten Dōji hablaran, Ibaraki Dōji, seguido de Jafar y Kanon, llegaron a la escena. Se encontraron con lo que esperaban, lo inevitable; Enmei y Shuten Dōji chocando miradas, preparándose para una batalla, ardiendo en furia.

—¿Qué ha sucedido? —preguntó Kanon—. ¿Por qué ahora se han confrontado?

—Oh… ¿será que esto es culpa de Momiji? —preguntó Ibaraki Dōji. Él, entonces, miró a Momiji, quien con una sonrisa un tanto cínica, miraba a su alrededor, el hermoso panorama que ella había creado.

—Está sonriendo… —dijo Kanon, Jafar entonces hizo una mueca de disgusto.

—¿Será que le divierte ver dos hombres pelear por su culpa?

—¡Eso no tiene nada de divertido! —exclamó Kanon horrorizada con el hecho—. ¡De hecho eso es cruel, egoísta, ruín, bajo…! ¡Y todos los sinónimos malos sin decir malas palabras!

—Bueno, al menos no dices malas palabras… —jafar le despeinó ligeramente—. Pero ahora el punto, es como hacer que estos dos no terminen peleándose. Ambos son muy fuertes, podrían causar una gran destrucción.

—No creo que podamos hacer algo al respecto —Ibaraki Dōji les interrumpió, llamando la atención de ambos—. Una vez mi gran amigo ha elegido un objetivo, es muy difícil que se lo saque de la cabeza. A menos que peleen y se dé el gusto de tener una gran batalla, gane o pierda, solo así, se calmará.

—Entonces, ¿hay que dejarlos pelear? —preguntó Kanon. Jafar gruñó débilmente con disgusto.

—¿Tenemos otra opción?

—Lo dudo —contestó Ibaraki Dōji.

Dejarlos pelear, a dos Yōkai extremadamente fuertes. ¿Qué resultaría de esto? Ciertamente, Jafar tiene un poco de miedo del resultado. Sabe que tan fuerte es Enmei, sabe que tan fuerte es Shuten Dōji. Ahora, ¿qué tan desastroso puede ser una batalla entre estas dos grandes potencias? De todas maneras, él está listo para salir del lugar junto con Kanon de verse en la necesidad.
Enmei pensaba algo similar, sin estar muy alejado del pensamiento de Jafar, solo se cuestionaba sobre lo que debería hacer. Librar una pelea con Shuten Dōji sería destructivo, pero éste no se encuentra en posición de dialogar, con todo lo que dijo Momiji —independientemente si es mentira o no—, era suficiente para hacer de Shuten Dōji un letal enemigo. Claro, para tranquilizarlo podría hacer que Tsuika volviera a cantar, pero, entre el canto anterior y la barrera que creó con anterioridad, su energía se redujo significativamente, hacer que volviera a cantar sería arriesgarlo. Entre cerró los ojos, pensando.
Sólo había algo que podía hacer.
Necesitaba ponerse enserio.

—¡¿Qué tanto estás pensando?! —cuestionó Shuten Dōji. Nuevamente, su calabaza se puso en posición de ataque—. ¡Sólo pelea de una maldita vez! ¡Acabaré contigo, maldito bastardo!

Y nuevamente, proyectiles salieron disparados de su calabaza.

—¡Enmei! —exclamó Tsuika.

Pero Enmei simplemente esquivó los proyectiles, transportándose mágicamente entre varios puntos con considerable distancia para hacer, que, de esa manera, Shuten Dōji tardara más en poder dar en un punto. Shuten Dōji gruñó con rabia al darse cuenta de la táctica del usuario de las estrellas, y simplemente, dejó de atacar. No obstante, eso significaba que era el turno de Enmei, por lo que éste, apenas se detuvo, alzó ligeramente la mano, sus piedras aparecieron, y brillaron al mismo són.

—Muy bien, hasta aquí.

Tan pronto como Enmei mencionó aquellas palabras tan efímeras, el panorama cambió completamente. Para todos, absolutamente todos. Este sitio era completamente distinto al bosque, con varios canales de agua poco profunda a lo largo del lugar que no parecía tener fin. Montañas a lo lejos, campos de flores púrpuras, lámparas flotando por el agua y, lo más llamativo, un par de Torii puestos al azar saliendo desde el agua, y las grandes constelaciones en el cielo moviéndose como si fueran un ciclo sin fin. No había luna, pero, aun así, las estrellas iluminaban esta eterna noche de este lugar.
Este no era su mundo, no era un lugar conocido.
Este lugar era…

—El campo estelar… —murmuró Jafar.

—¿Campo estelar? —le preguntó Kanon—. ¿qué… es?

—Sólo sé que es una dimensión creada por Shiken Dōji… sólo eso —le contestó.

—Interesante —comentó Ibaraki Dōji.

El aura del lugar era de una paz inmensa, viejos tintineos podían escucharse viniendo de la nada, como si fuera un canto de las estrellas.
Shuten Dōji miró a todo su alrededor, sin poder entender que sucedía. Desde luego, no conocía este lugar en lo absoluto.

—¡Puedes irte muriendo de una vez!

Shuten Dōji abrió los ojos de par en par cuando escuchó la voz de Enmei. Sin saber dónde estaba este, miró a todos lados, entonces, varias luces llamaron la atención y miró el cielo. Una, dos, tres… varias, eran varias estrellas las que se dirigían hacia él. Eran como pequeños cometas que se dirigían a una velocidad inmensa, dejando una estela azulada detrás.
Al comienzo las esquivó. Pero venían más y más, por lo que tarde o temprano, le iban a terminar dando. Parecían que estaban hechas precisamente para dar en un objetivo sin importar cuanto se moviera, no importaba cuanto lo hiciera, éstas seguían cayendo en su dirección. A la derecha, a la izquierda, retrocediendo, incluso desviándose de maneras poco predecibles, las estrellas le seguían. Y aún si éstas impactaban, caían más y más, como si simplemente, no hubiera fin.

—¡Maldita sea!

Exclamó Shuten Dōji, entonces, con sus manos y una barrera rojiza, finalmente decidió darles un final. Pudo bloquear una, pero en vez de estallar como las demás, seguía cayendo como si su objetivo aún no hubiera sido tocado. Seguía, y seguía empujando contra la barrera de Shuten Dōji. Apenas podía, y entonces, cayó otra que dobló el trabajo. Y luego otra, y otra, y otra, llegando a un punto en el que ya no pudo retenerlo más y, entonces, la barrera se rompió, y todas las estrellas acumuladas por la misma terminaron por impactar en Shuten Dōji.
El escenario cambió y volvió a ser el mismo bosque de antes. Todo el daño causado por el bombardeo de las estrellas no causó ningún impacto en el mundo real. Todo alrededor estaba intacto, todos fueron testigos. No obstante, era obvio, Shuten Dōji había sido derrotado con una facilidad increíble.

—¿Qué… clase de Yōkai es Shiken Dōji? —preguntó Ibaraki Dōji, atónito. Jafar sonrió débilmente.

—Una deidad.

Ahora lo comprendía mejor.
Tsuika corrió hacia Enmei, tomándolo y jalándolo de la ropa.

—¡No necesitabas matarlo, Enmei! —reclamó rápidamente. Su manera de expresarse hacía ver que realmente se sentía agobiado y preocupado—. ¡¡No lo necesitabas!!

Enmei tomó la mano de Tsuika con suavidad. Le sonrió débilmente, esbozando una mirada cálida. Tsuika lo comprendió de inmediato.

—Dijiste que lo que querías era dialogar, ¿no?

—Tú…

—Ah… bueno, al menos Shuten Dōji ya no molestará más —Momiji interrumpió la escena—. Ahora, Shiken Dōji, dime, ¿Qué tanto haces con este humano?

Tsuika la miró con fastidio, mientras que Enmei se mantuvo inexpresivo.

—No tengo nada que ver contigo.

—¡¿Disculpa?! ¡Pero si tú mismo me dijiste que…!

—Te dije… que no tengo nada que ver contigo —repitió fríamente Enmei—. Ni siquiera te conozco, jamás en mi vida te había visto. Ni siquiera eres de mi agrado. Mucho menos por esa personalidad tuya. Ni siquiera Shuten Dōji merece alguien como tú.

—¡¿Pero qué cosas estás diciendo, cariño mío?! —Momiji reclamó completamente ofendida. Su mirada rabiosa se centró en Tsuika—. ¡Tú eres el culpable! ¡Sólo tengo que deshacerme de ti, y Enmei nuevamente me halagará!

Varias hojas de arce rojas comenzaron a aparecer alrededor de Momiji. Era obvio lo que quería hacer, pues su mirada fija en Tsuika amenazaba completamente. Enmei puso a Tsuika por detrás de él, pero, antes de que cualquiera pudiera hacer un movimiento, varios cuchillos pasaron rozando a Momiji y desconcentrándola, para luego, ser atada fuertemente por unas cuerdas provenientes de los mismos. Sin poder mantener el equilibrio, ella cayó al suelo, entonces, Jafar llegó caminando a la escena.

—No podrá hacer nada mientras esté atada —afirmó Jafar—. ¿Qué planean hacer con ella?

—¡Ah, tú! ¡Maldito, suéltame! —reclamó ella, completamente enfadada. Se retorcía intentando soltarse.

—No parece ser alguien agradable —Kanon dijo, saliendo de atrás de Jafar—. Y creo que solo ha causado problemas…

—Ciertamente —Jafar la dio la razón.

Enmei la miró por unos momentos, como se intentaba soltar de las cuerdas. Después miró a Tsuika, a Ibaraki Dōji auxiliando a Shuten Dōji, a Jafar, a Kanon, y, finalmente, nuevamente, a Momiji. Soltó a Tsuika y se dirigió hacia ella tranquilamente.

—¡Ah, cariño! ¡¿Finalmente me salvarás?!

Enmei no dijo nada y se agachó poniéndose en cuclillas para acercar una mano a la frente de Momiji. Ésta solo le miró con cierto pánico.

—Desaparece.

Y tal y como dijo, Momiji se hizo polvo sin más. Las cuerdas cayeron al suelo completamente dispersas. Kanon y Jafar miraron completamente asombrados esa desaparición tan repentina de Momiji solo con pronunciar unas cuantas palabras, pero, sinceramente, tampoco es como si sintieran pena por ella.
Ciertamente, Momiji fue engañada, alguien se hizo pasar por Enmei para enamorarla. Podría haber sido perdonada… si su comportamiento hubiera sido el mejor. Pero se mostró ruda ante Shuten Dōji, quien sinceramente le quería, se mostró muy lanzada a Enmei y, sobre todo, se mostró amenazante con Tsuika. Se divirtió con la escena antes de si quiera hacer algo para detenerlos. ¿Dos hombres peleando por su culpa? Sólo era para que se le subiera el ego, era claro. A ojos de Enmei, ella no merecía vivir.
Tsuika no dijo nada sobre el asunto, y lentamente caminó hacia donde estaban Ibaraki Dōji y Shuten Dōji, ayudando a tratar las heridas de éste último.
Jafar recogió sus cuerdas, mientras Kanon solamente observaba el lugar donde Momiji había desaparecido, y como Enmei no se había movido aún.
Una pelea entre Yōkai por culpa de otra. Aunque bien, fue un malentendido, realmente fue un problema. También se asombró por el gran poder de Enmei y como resolvió todo fácilmente. Él podría haber matado a Shuten Dōji con una extrema facilidad, pero en cambio, solo lo dejó fuera de batalla para no hacer enojar a Tsuika o hacerlo sentir mal.

—Que considerado…

—¿Dijiste algo? —preguntó Jafar al momento que Kanon murmuró.

—¡A-Ah, no, nada!

Ella negó rápidamente con la cabeza y con las manos, mientras Jafar la miraba sospechosamente.
Pasaron unos cuantos minutos en cuanto Shuten Dōji terminó de reponerse gracias a la magia de Tsuika. Todos pensaron que tan pronto despertara, intentaría pelear nuevamente con Enmei, pero, el resultado fue completamente distinto. Él sonrió abiertamente, parecía emocionado, tan emocionado como a un niño al que le das un juguete nuevo, o alguien que acaba de sentir la adrenalina al máximo.

—Ya vi porque dicen que eres increíblemente fuerte —afirmó Shuten Dōji. En su tono de voz, en su expresión e incluso en sus movimientos se notaba su gran emoción—. ¡Tus ataques son completamente mágicos, directos y, sobre todo, fuertes! No hay duda, solo otro poder divino podría competir contigo.

—Siento que debí haberte matado —comentó Enmei, mirando con fastidio a otro lado mientras se cruzaba de brazos.

—Mi amigo —llamó Ibaraki Dōji—. ¿Será que finalmente sentiste la emoción de una batalla? ¿Aun cuando fuiste miserablemente vencido?

—¡No digas eso! ¡Él me venció solo porque yo estaba con la cabeza en blanco! —reclamó, aunque era obvio que no era así. Miró entonces a Enmei, quien se veía notablemente frustrado—. ¡Esperaré en algún momento volver a tener una batalla contigo!

—Yo no.

—¡Ibaraki! ¡Tenemos que irnos y hacernos más fuertes!

—¡Claro, mi amigo! —exclamó su compañero—. ¡Entonces, cuando puedas vencer a Shiken Dōji, podrás pelear conmigo y vencerme tú también! ¡Ah! ¡¡Esperaré por ese momento!!

—¡Nos veremos después, yo, Shuten Dōji, lo juro!

—Enserio, lárgate.

Ignorando las frías palabras cargadas de desprecio de Enmei, Ibaraki Dōji y Shuten Dōji se marcharon sin decir ni una sola palabra. No iba a ser la última vez que los veían, eso era un hecho.
Los cuatro entonces se marcharon de nuevo a Sakurakyo. Kanon y Tsuika fueron abiertamente recibidos por Hyouya, que se había preocupado por su repentina desaparición el día anterior. Tuvieron que explicarle todo lo sucedido, desde el encuentro con Nyakomaru, el Enenra, Shuten Dōji, Ibaraki Dōji, Momiji y, sobre todo… Orochi.
Hyouya escuchaba atentamente todo lo que tuvieron que contarle. Se habían reunido en la sala de reuniones de éste mismo, y ahí, entre Jafar, Kanon, Tsuika y Enmei, contaron los sucesos por orden, pero, pusieron más énfasis en el tema de Orochi y la persona que quería liberarlo.
¿Quién podría querer revivir a Orochi? ¿Con qué fin?
Esas fueron las preguntas que todos se formularon, solo pensando en detener a esa persona antes de que sea demasiado tarde, o en su defecto, tener que pensar en un plan para detener a aquel dios de la destrucción en caso de que reviviera.
________________________________________________

Bueno, eso sería todo por hoy :P la historia apenas comienza a tomar rumbo, como dije, posiblemente sea un fanfic largo. Todavía tengo muchas ideas, y habrán varios arcos agumentales que tendrán como protagonistas a diversos personajes (por ejemplo, este fue para introducir a Shuten Douji e Ibaraki Douji), así que esperen muchos capítulos de mi parte >3 Sin más, por ahora, me despido.

_________________________
avatar
Runalan
Admin
Admin

Mensajes : 1733
Fecha de inscripción : 06/12/2013
Edad : 20
Localización : En algún lugar del mundo :D

Ver perfil de usuario http://animefans.foroargentina.net

Volver arriba Ir abajo

Re: Byodo no Monogatari (Capítulo 11)

Mensaje por Kanon Oda el Jue Ago 16, 2018 11:37 pm

Que pelea tan mas brutal *-* esos dos realmente son fuertes pero Enmei resulto mas fuerte, al final todo se arreglo para bien a un que a un falta el verdadero villano que intenta revivir a orochi ... quien sera? ...a un que de momento Enmei debe estar contento ya que todo se aclaro tsuika ya no lo vera con esa mirada asesina xD ahora podra relajarse a volver a ser la familia linda que son >w< aah espero conti..

_________________________


avatar
Kanon Oda
UserActivo
UserActivo

Mensajes : 1132
Fecha de inscripción : 12/12/2013
Localización : Trabajando en la proxima continuacion de mi fianfic

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.