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Byodo no Monogatari (Capítulo 6)

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Byodo no Monogatari (Capítulo 6)

Mensaje por Runalan el Miér Ago 08, 2018 8:48 pm

Capítulo 6
—El Bakeneko—

El día era tranquilo y soleado, un día perfecto para salir a caminar por las calles de Kioto.
Cuando Kanon fue a hablar con Tsuika, éste propuso salir a caminar por el pueblo para evitar que alguien más les escuchara, ya que ella parecía estar muy nerviosa con el tema. Caminando por las calles, llegaron a un pequeño puesto de dangos, donde se sentaron y ordenaron unos cuantos para comer. Ya con la orden lista, Tsuika le pidió a Kanon que comenzara a hablar del tema que les concernía. Así que aquí estaban los dos, hablando de problemas amorosos.

—Creo que cuando era niña, no era nada de raro que admirara a un Yokai tan fuerte como Jafar —dijo Kanon, ella estaba ligeramente sonrosada de las mejillas, y su mirada agachada y hombros decaídos, solo daba a entender su actual estado emotivo—. Pero ahora, cada vez que pienso en él de la misma manera que cuando era niña, yo… bueno, mi corazón… late demasiado. Demasiado… Me da nervios hablar con él, aun cuando quiero hacerlo… Tengo miedo de cometer una estupidez incluso.

Tsuika escuchaba atentamente todo lo que Kanon decía. Asentía unas cuantas veces en señal de que estaba atento a sus palabras, sorbía de su té, comía dango, y luego volvía a asentir.

—Por eso, quería preguntar… ¿crees qué…?

—¿Estés enamorada? —Tsuika preguntó. Con tan solo escuchar esa palabra, Kanon explotó en rojo, alertando al albino—. ¿E-Estás bien?

—¿Y-Yo? ¿Enamorada de… J-Jafar…? —ni siquiera ella podía creerlo. Llevó una mano a su mejilla analizando el asunto, y después negó con la cabeza—. N-No creo que yo…

—¿Qué sea correcto? —Tsuika volvió a preguntar, sonriéndole. Kanon se tranquilizó un poco y alzó la cabeza para verlo—. ¿Qué más dá si él es un Yokai? … Si hay amor…

—¡E-Estás suponiendo demasiado rápido! —Kanon agitó las manos totalmente alterada—. ¡No creo que sea amor! ¡Quizá aún es solo la admiración que sentía por él cuando era niña! ¡Sí, eso!

—Vamos, no intentes engañarte a ti misma —él dio un sorbo a su té y luego prosiguió tranquilamente—: Yo ya sé lo que se siente estar enamorado.

—Ah… por eso quería hablarlo contigo —ella nuevamente se tranquilizó por unos momentos—. ¿Tú cómo te diste cuenta que estabas enamorado de Enmei? Quiero decir… ambos son hombres, debió haber sido difícil, ¿no?

—Siendo sinceros, ni siquiera yo sé que pasó.

—Eh… ¿de verdad? ¿Cómo?

—Bueno… —Tsuika puso un dedo en su mejilla, mirando el cielo, intentando recordar. Cuando tuvo algo en mente, miró nuevamente a su compañera—. Él y yo tratábamos mucho, simplemente nos habíamos hecho más y más unidos… hasta que Enmei me soltó lo que de verdad sentía por mí. Creyó que yo le iba a rechazar, por eso se fue sin decirme nada.

—¿Se… fue apenas se declaró?

Tsuika asintió.

—Se puso nervioso.

—¿D-De verdad? —ahora pareció sorprendida, pero soltó una pequeña risilla—. Me es difícil imaginármelo. Tan estoico que se ve…

—¿Verdad? —Tsuika rió ligeramente también—. Eventualmente tuve que buscarlo, para decirle que él también… me gustaba. Después de eso simplemente comenzamos una relación.

—Uhm… —Kanon bajó la mirada ligeramente—. Lo haces ver tan sencillo… el hecho de haber conocido tus sentimientos fácilmente.

—A veces los sentimientos son confusos, pero tarde o temprano los aclararás. Ya sea por tu cuenta o por eventos que sucedan a lo largo del tiempo —explicó brevemente el albino—. No te comas tanto la cabeza con ello. Si te gusta Jafar, tarde o temprano lo sabrás con claridad.

—Bueno… suponiendo que él me gusta, ¡que no es así! —recalcó—. ¿Qué pasaría con él? ¿No crees… que soy muy niña para alguien como él?

—Quizá.

—¡Qué cruel!

Tsuika rió:

—Vamos, que yo también milenios de diferencia con Enmei —Tsuika sonrió—. Y sinceramente, eso no me importa en lo más mínimo.

La mirada de Kanon se apagó por unos instantes.
“Milenios de diferencia”
“Siglos de diferencia”

—¿Ni… aunque vayas a morir antes… mucho antes?

—Es algo que asumí desde hace mucho tiempo —Tsuika sonrió nuevamente, más, sin embargo, ahora parecía reflejar cierta tristeza—. La vida humana es demasiado rápida para un Yokai o un dios como él. Pero, incluso si yo me llego a ir… me quedará el consuelo de que Sagiri le hará compañía por mucho, mucho tiempo.

Los ojos de Kanon también se ahogaron en tristeza. Pensar en la relación entre un humano y un Yokai, una relación que tarde o temprano acabará. Muy posiblemente, más temprano que tarde, todo porque la vida humana es demasiado efímera que, para un Yokai, no es más que un parpadeo.
Enmei ahora mismo tiene más de mil años de existencia. Posiblemente Kioto aún no existía cuando él ya pisaba la tierra.
Jafar tiene 300 años de edad. Cuando él nació, los bisabuelos de Kanon seguramente apenas estaban conociendo el mundo.
¿Por qué tenía que ser de esa manera?
Por eso es que las historias de romance entre Yokai y humanos son tan tristes. Porque al final, o no es una relación aceptada, o es algo que acaba rápidamente.

—¡Disculpen!

Una ajena voz llamó a ambos, quienes dieron un sobresalto y miraron a su alrededor. No podían ver nada, hasta que Kanon tuvo la idea de bajar un poco más la mirada, solo para poder lograr ver a un Bakeneko que estaba parado junto a ellos, intentando llamar su atención.

—A-Ah… ¿Necesita algo? —preguntó la muchacha.

—¡Por favor! —el Bakeneko exclamó—. ¡Necesito ayuda con algo urgente!

—¿Algo… urgente? —preguntó ahora Tsuika, intrigado y ligeramente preocupado—. ¿Le ha sucedido algo?

—Verán, mi nombre es Nyakomaru —se presentó—. Estaba buscando ayuda para encontrar a mi pequeño cachorro que se perdió por el bosque. ¡Nadie ha querido ayudarme! ¡Ni un Yokai, ni un humano!

Nyakomaru:

—¿Su… cachorro? —ahora fue Kanon la que preguntó, sin comprender mucho.

—¡Así es! —exclamó el Bakeneko—. ¡Me preocupa que no pueda volver a casa antes del anochecer! ¡Aparecen espíritus y demonios peligrosos en el bosque una vez el sol cae!

—Bueno, en eso tiene razón, pero…

—¡Por favor! —El Bakeneko pareció hacer una reverencia—. ¡Usted sobresale mucho entre todos, con su cabello blanco, ese hakama y esa espada! ¡Estoy seguro que debe ser un samurái o guerrero! ¡Así que, por favor! ¡Ayúdeme a encontrar a mi cachorrito!

Tsuika miró a Kanon, quien le regresó la mirada. Ambos buscaban una opinión del otro para saber qué hacer, pero ninguno la tenía. Al final, Tsuika, sin poder cargar con el peso de la culpa de no ayudar, soltó un suspiro de derrota.

—Está bien —finalmente, Tsuika terminó por ceder—. Le ayudaremos. ¿En dónde se perdió?

El tiempo fue pasando fugazmente. En Sakurakyo ya todos los que trabajaban habían regresado de su gran jornada laboral del lunes. El sol comenzaba a ocultarse por detrás de las montañas, haciendo del cielo naranja y brillante.
Jafar miró el panorama por unos momentos, hasta que Sinbad le llamó.

—Oye, ¿qué tanto piensas? —le miró fijamente, recargándose en la pared del pasillo donde estaban—. Desde hoy en la mañana estás muy distraído. ¿Será que al fin ya alguien te llegó~?

—¿Pero qué tonterías dices? —refunfuñó Jafar, apartando la mirada de las montañas—. No es nada de eso, no malinterpretes los silencios.

—Jo… es que eso parece, sinceramente —Sinbad cerró los ojos con una sonrisa—. Pero bueno, estaremos aquí un tiempo. Seguramente podrás apreciar la hermosa vista del atardecer todos los días. O quizá… ¿es otra vista la que quieres ver~?

—Aprecias tu libertad lejos de las cuerdas, ¿verdad? —Jafar amenazó, a lo que Sinbad simplemente sonrió tímidamente.

—Bien, bien, me detengo —finalmente soltó en voz baja.

Jafar resopló nuevamente.
¿Por qué ahora se sentía inquieto? Cuando vio a Kanon, su corazón se paralizó de repente. Verla tan… grande ahora, simplemente para él fue extraño. Pero, ahora no es solo eso. La vio salir con Tsuika esta tarde. No es como si eso le molestara, sabe que Tsuika ya tiene pareja y no estaría teniendo esa clase de salidas con Kanon, sino que, ya es tarde y aún no han regresado. El sol se está ocultando. Es peligroso estar afuera de noche. Posiblemente no se debería de preocupar… pero es inevitable para él.
Hundido en sus pensamientos, salió de repente al escuchar unos pasos pesados y toscos que caminaban por la madera de dentro de la casa. Cuando Jafar se asomó, miró que era Enmei, que se dirigía a la puerta. Detrás de él, iba Hyouya, aparentemente, intentando tranquilizarlo. Jafar, temiendo por lo que lo tenía así, solo fue en silencio.

—Vamos, Enmei, ya deben estar de regreso —Hyouya intentó calmar a la deidad, pero aparentemente, fue inútil.

—Tsuika no sería tan imprudente para quedarse a estas horas afuera, sabiendo los peligros que hay…

—Vamos… estaba con Kanon, seguramente se entretuvieron con algo.

—Imposible.

—¿Aún no han regresado? —Jafar preguntó, interrumpiendo a ambos. Hyouya volteó a verlo, Enmei no se inmutó—. ¿No… han regreso? ¿Ninguno de los dos?

—Parece ser que no —explicó Hyouya—. Y ya es un poco tarde…

—Voy a buscarlo.

Y Enmei salió de la casa sin decir nada más. Jafar miró como se fue, mientras que Hyouya soltó un gran suspiro.

—Jafar, ¿podrías hacerme el favor de acompañarlo? —preguntó—. Cuando Shiken Dōji se enoja…

—Comprendo —Jafar dijo rápidamente—. No es como si yo pudiera hacer algo en su contra, pero intentaré mantenerlo en calma y buscar a Tsuikasuigetsu y Kanon.

—Gracias.

Y entonces, Jafar salió detrás de Enmei, solo preguntándose, ¿dónde se metieron esos dos?
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Y eso sería todo por hoy :P Espero que les guste! ¡Sin más, me despido!

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Re: Byodo no Monogatari (Capítulo 6)

Mensaje por Kanon Oda el Jue Ago 09, 2018 9:16 am

Wwaaaa ayer me quede dormida mientras leia tu fic que verguensa xDu pero me encanto mucho .. como siempre esa Kanon negando sus setimientos -w- pero al final se dara cuenta ... Enmei se nota que se preocupa mucho ppr tsuika como dije son la pareja perfecta uwu me pregunto como sera su aventura de jafar y enmei juntos buscando a esos dos ... considerando que ninguno de los dos tienen paciencia .w. aaah me encanta espero conti n.n

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